En la última emisión de AGROPOPULAR -28 de noviembre- viajamos radiofónicamente hasta Pardilla (Burgos) para hablar con Eduardo Abad, ganadero y propietario de la empresa Paradilla 143, que nos explicó cómo crían a las ovejas y a los corderos. Añadía que gracias a la instalación de un horno en su propia explotación preasan el cordero lechal para poder comercializar «un auténtico lechazo asado».
Su explotación consta de más de 1.000 ovejas churras, que es la raza autóctona de la zona de Ribera del Duero, las trabajan en semi-extensivo, es decir, hacen pastoreo todo el año y cuando van a criar las ovejas las tienen en casa para la cría del lechazo. «En la época de tenerlas en casa las alimentamos de lo que obtenemos en las parcelas de cereal», añadió.
También detalló que cuando nace el cordero sólo se alimenta de la leche de la madre y a los 25/27 días se sacrifica, y a partir de ahí comienza el proceso «industrial» de llevarlo al matadero, sacrificarlo, preasarlo y ofrecerlo al consumidor. «Con esto lo que queremos conseguir es intentar garantizar la autenticidad de la compra, que al cliente que le llegue el producto tenga una garantía total de que es de su ganadería».
En este sentido, resaltó que la «trazabilidad garantizada» es el primer compromiso de Paradilla 143 y «el más importante que han tenido desde que se creó la empresa» porque consideran que el principal problema que tiene el consumidor a la hora de comprar lechazo nacional es que le es muy difícil garantizar que así lo sea. «Los ganaderos trabajamos en dar un producto de calidad y el consumidor no tiene la garantía de que ese producto sea el que está comprando».
Finalmente, recordó que pueden adquirir lechazo asado en Paradilla 143 y que está destinado a aquellos que no conocen muy bien cómo hacerlo. «Al cliente le llega el producto preasado y lo único que tiene que hacer es meterlo al horno media hora», concluyó.
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