Los precios mundiales de los aceites vegetales disminuyeron un 1,3% en abril respecto al mes anterior, lo que representa la quinta disminución mensual consecutiva. Se situó en un promedio de 130 puntos, según se desprende del índice de precios de los alimentos, que elabora la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La FAO explica que el descenso continuado del índice de precios «reflejó el efecto combinado de la estabilidad de los precios mundiales del aceite de palma y la disminución de las cotizaciones de los aceites de soja, colza y girasol».
Tras un breve repunte en marzo, los precios internacionales del aceite de palma se mantuvieron prácticamente en abril, ya que la presión a la baja derivada de la débil demanda de importaciones en los principales países importadores se vio contrarrestada por el apoyo de una oferta comparativamente baja en los principales países productores.
Por el contrario, los precios del aceite de soja siguieron disminuyendo, depreciados en general por la incidencia de una cosecha estacional de soja en Brasil que podría ser sin precedentes, pese a la brusca reducción de las perspectivas sobre la producción en Argentina. Paralelamente, los precios internacionales de los aceites de colza y girasol también siguieron cayendo, sostenidos por la constante oferta mundial abundante para la exportación.
Los precios mundiales de los alimentos aumentaron ligeramente
El índice de precios de los alimentos que elabora la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) registró un promedio de 127,2 puntos en abril, un 0,6% más que en marzo, y un 19,7% por debajo de su valor en el mismo mes del año pasado.
El ligero repunte del índice en abril se debió a un acusado aumento del índice de precios del azúcar, junto con una recuperación del índice de precios de la carne, mientras que los índices de precios de los cereales, los productos lácteos y los aceites vegetales siguieron disminuyendo.