La Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) ha tenido un papel “eficiente” en el ámbito de la `venta a pérdidas´ (es decir, venta por debajo de los costes de produccción), cuya competencia recae sobre las Comunidades Autónomas, puesto que ha trasladado más de 300 comunicaciones sobre esta práctica ilegal a las Consejerías de Comercio competentes.
En el Pleno del Congreso de los Diputados, la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, ha destacado la labor de la Agencia en sus tres años de trayectoria, pues en ese tiempo ha llevado a cabo 1.748 inspecciones de oficio supervisando la Ley de la Cadena Alimentaria.
Asimismo, Tejerina ha explicado cómo las inspecciones de la AICA se han ajustado a un amplio Plan de Control que ha investigado, tanto por denuncia como de oficio, a todos los agentes de la cadena alimentaria de diversos sectores.
A su juicio, este Plan ha sido especialmente útil en la crisis láctea, el veto ruso o la situación de alza de precios de las hortalizas de este invierno. En todas estas situaciones “se ha comprobado de manera palpable» su eficacia.