Los exportadores argentinos de cítricos han cuestionado la fiabilidad de las pruebas que se realizan en las fronteras de la UE para detectar plagas y han acusado a España y a Europa de proteccionismo por cerrar las fronteras comunitarias a su mercancía. Hay que recordar que el cierre se decidió tras detectarse lotes contaminados por el hongo que provoca la enfermedad de la mancha negra.
Las importaciones europeas de cítricos procedentes de Argentina están suspendidas desde el 15 de agosto y hasta el 30 de abril de 2021. El motivo es el elevado número de detecciones de la enfermedad fúngica conocida como la mancha negra (Phyllosticta citricarpa) en un centenar de lotes de limones argentinos controlados en las aduanas europeas, sobre todo en junio, en plena campaña de exportación de ese país, que es el cuarto exportador mundial de este producto. Solo en el puerto de Cartagena se interceptaron unos 50 lotes.
Ya el 1 de julio, la autoridad sanitaria argentina (Senasa) se había adelantado y prohibió los envíos de cítricos a la UE durante un período de cinco días. La decisión de la Comisión Europea de prolongar esta suspensión hasta el año que viene ha tenido un “impacto muy importante tanto en el mercado de limones como en el de naranjas”, según ha señalado José Carbonell, presidente de la organización que agrupa a los industriales citrícolas argentinos, Federcitrus.
En su opinión, esta decisión es el resultado de un “lobby abiertamente hostil por parte de las asociaciones de industriales y de productores de cítricos españoles, que públicamente han reclamado este año en diversas ocasiones la suspensión de las llegadas de cítricos argentinos”. “De los 80 lotes de limones interceptados en España –asegura- solo en ocho ha quedado demostrado por el test protocolario de laboratorio”. Carbonell añade que los agentes argentinos del Senasa no han podido desplazarse este año a Europa para participar en los controles sanitarios debido al coronavirus.
Según él, “los españoles utilizan la mancha negra como un pretexto para regular la oferta de limones en el mercado europeo durante el verano, cuando su producción de la variedad Verna afronta la competencia de los limones de la variedad Eureka procedentes de Argentina y Sudáfrica”.