Un grupo de investigadores de España y Portugal están trabajando en el proyecto `PRODEHESA-MONTADO´, que busca frenar la pérdida progresiva de la dehesa para luchar contra la crisis climática.
La Universidad de Córdoba (UCO), que forma parte de este trabajo, ha recordado que a pesar de desempeñar un papel fundamental en la mitigación del cambio climático, está en riesgo de desaparición «por la baja rentabilidad que atraviesa la ganadería extensiva en relación a los sistemas ganaderos intensivos».
Según la UCO, el objetivo principal del proyecto es poner en valor este tipo de ecosistemas mediante un estudio exhaustivo del «análisis de ciclo de vida» de los productos que se generan en las dehesas, como, por ejemplo, queso, jamón, corcho o lana.
El investigador principal en la Universidad de Córdoba, Vicente Rodríguez Estévez, ha destacado que con esta técnica están realizando un balance de las emisiones de gases invernadero que se generan durante todo el proceso de producción de estos bienes, algo que hasta el momento no se conoce con exactitud.
Las emisiones de gases invernadero de estos productos son significativamente menores a aquellas que se producen en sistemas de ganadería intensivo
Aunque los resultados estarán disponibles próximamente, las emisiones de gases invernadero de estos productos son significativamente menores a aquellas que se producen en sistemas de ganadería intensivos, en los que la mayor parte de las emisiones y huella de carbono se producen «por el uso de fertilizantes, fitosanitarios, energía y cambios de uso del suelo para producir los piensos».
Otro de los pilares importantes del proyecto es la transferencia del conocimiento, por lo que se están investigando modelos de negocio y tecnologías que están funcionando en dehesas de España y Portugal con el objetivo de ponerlas en conocimiento de la comunidad productora. Con este proyecto también pretenden impulsar la creación de una normativa única para la dehesa por parte de las administraciones públicas.
Este ecosistema «se ve afectado por una indefinición administrativa, que la ubica como pasto permanente en la PAC (Política Agraria Comunitaria) y, erróneamente, como superficie forestal en la Ley de Montes, sin llegar a definirla», ha señalado Rodríguez.