Más responsabilidad para los Estados miembros en la aplicación de la PAC, un límite de ayudas por explotación de 100.000 euros y una condicionalidad reforzada son algunos de los principales elementos de la propuesta de reforma de la PAC presentada por la Comisión Europea el 1 de junio.
Será una PAC con un componente medioambiental más fuerte, ya que Bruselas espera que el 40% del presupuesto total de esta política contribuya a la acción por el clima.
La principal novedad de la propuesta de Bruselas, que busca dar más margen de maniobra a los Estados miembros, son los planes estratégicos que deberá elaborar cada uno de ellos, con sus opciones de aplicación de la nueva reglamentación con el fin de lograr unos objetivos fijados a nivel comunitario. Los planes deberán contar con el visto bueno de Bruselas.
A la vista de que la PAC contará con menos fondos a partir de 2021, la Comisión propone una redistribución de las ayudas. En este punto, plantea fijar un techo de ayudas por explotación de 100.000 euros. No obstante, habrá recortes a partir de 60.000 euros.
De acuerdo con la propuesta, se aplicará una reducción del 25% para los importes comprendidos entre 60.000 y 75.000 euros; del 50% para los comprendidos entre 75.000 y 90.000 euros; y del 75% para los comprendidos entre 90.000 y 100.000 euros. A la hora de calcular estos importes se tendrá en cuenta el empleo en la explotación.
En el régimen de ayudas directas se introducirán algunos cambios, aunque seguirá habiendo pagos desacoplados y pagos acoplados. Entre los primeros se mantendrá un pago básico y una ayuda a los jóvenes. También habrá un pago redistributivo y un nuevo eco-programa, de carácter voluntario, que compensará a los agricultores por prácticas beneficiosas para el medio ambiente que vayan más allá de las obligatorias. A estos se suman los pagos acoplados a producciones estratégicas o con dificultades y el pago específico al algodón.