No lo digo yo. Se lo pidió a los representantes de las organizaciones agrarias el todopoderoso vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias. “Seguid apretando, porque lleváis razón” fueron sus palabras textuales, que corroboró al día siguiente la ministra de Trabajo, que también estaba presente en la misma reunión. Ya puestos, Iglesias podía haber completado su argumentación de la forma siguiente: “seguid apretando porque lleváis razón y porque a fecha de hoy el Gobierno del que formo parte todavía no ha puesto encima de la mesa ni una sola medida concreta para apoyaros”.
Y es que esa es la realidad: cuando ha pasado más de un mes desde que comenzó “la tractorada del siglo” el Gobierno de Sánchez, Calvo, Iglesias, Calviño, Ribera, Montero y el mileurista Planas no ha presentado medida concreta alguna que suponga un apoyo efectivo a los agricultores y ganaderos, bien porque inyectaría dinero en sus bolsillos, o bien porque evitaría que salga ese dinero de los mismos bolsillos. Repito, no hay ni una sola medida concreta y con dotación económica sobre la mesa. Tan solo palabras y promesas. Ya podían tomar ejemplo de Francia: esta semana la Comisión Europea ha dado su visto bueno a un régimen de ayudas del Gobierno galo por un importe de 150 millones de euros para compensar los servicios medioambientales proporcionados por los agricultores y ganaderos. Más. Hace tres semanas el Gobierno alemán aprobó, tras las movilizaciones en este país, un paquete de ayudas con un montante de 1.000 millones de euros para los próximos cuatro años. Irán destinados a ayudar a los agricultores y ganaderos en su transición a una agricultura más verde.
Mientras tanto, en España, nada de nada, “rian de rian”, por utilizar el francés, aunque estas palabras en español reflejan también lo que está haciendo el Gobierno de Sánchez con el campo. Un último ejemplo de su desprecio: por primera vez en la historia de la negociación de los sucesivos Marcos Presupuestarios de la UE, en los que se decide el dinero de la PAC, no ha habido un alto cargo del Ministerio de Agricultura en la delegación que ha acudido a Bruselas.
En 2005/06, con el socialista Rodríguez Zapatero al mando, estuvo Fernando Moraleda, entonces secretario general de Agricultura, acompañado por el añorado Alfonso Anaya; en 2012/13, con Rajoy al frente, acudieron Isabel García Tejerina, secretaria general de Agricultura, y Fernando Miranda, en aquel tiempo máximo responsable del FEGA y ahora número dos de Planas. Pues bien, Sánchez ha decidido no contar en su equipo con altos cargos de Agricultura. Y, llueve sobre mojado, porque ni desde el Ministerio de Hacienda, ni tampoco desde Moncloa, han contado durante estas últimas semanas con la cúpula del Ministerio de Agricultura a la hora de preparar esa Cumbre, que terminó ayer en Bruselas sin acuerdo. Y, a todo esto ¿qué ha dicho el mileurista Planas? Pues ni mu, y a pesar de que no han dejado estar a los suyos de Agricultura, ni de mirandas, él ha mirado para otro lado. ¿Hay razones, o no, para seguir apretando? La respuesta la ha dado el vicepresidente segundo del Gobierno, no yo.