Para prevenir los efectos colaterales de la guerra en Ucrania sobre la seguridad alimentaria mundial, la iniciativa FARM (Food and Agricultural Resilience Misión) lanzada el pasado 24 de marzo por el presidente francés, Emmanuel Macron, se basa esencialmente en tres pilares: comercio, solidaridad y producción. Se trata de un “enfoque multilateral que reúne a diferentes actores (Estados, organizaciones internacionales, sector privado y sociedad civil).
Tras el lanzamiento del programa FARM (Food and Agricultural Resilience Misión o Misión de Resiliencia Alimentaria Agrícola) por parte de Emmanuel Macron, durante la Cumbre Extraordinaria del G7 el 24 de marzo, París precisó sus principales objetivos en una rueda de prensa. Con motivo de la guerra en Ucrania, esta iniciativa (en preparación) que pretende garantizar la seguridad alimentaria de los países más vulnerables se basa en tres pilares.
En primer lugar, un pilar “comercial” “para hacer más fluidos los mercados, aliviar las tensiones garantizando la apertura y limitando tanto las restricciones a la exportación como la tenencia de stocks públicos», explica Francia. Además, precisó que “será crucial que todos los Estados se comprometan a una total transparencia sobre el nivel de sus stocks y sobre los precios”.
Pilar solidario
Un segundo pilar “solidaridad” deberá apoyar las capacidades agrícolas ucranianas, garantizar un acceso a los productos agrícolas con precios razonables en los países más afectados, y prepararse para mitigar los efectos de la guerra sobre el nivel de producción agrícola, añade el Elíseo.
Con este fin, se creará un mecanismo de preparación ante las crisis alimentarias, a través del cual «se organizarán reuniones entre los Estados y los especialistas en reasignación de alimentos en los países más vulnerables, como los del PAM (Programa Mundial de Alimentos), con el fin de identificar las necesidades reales de los países vulnerables y aportar luego respuestas específicas y adaptadas». En este contexto, París explicó que “habrá que garantizar que los mercados funcionan bien para los países más vulnerables y que el PAM sea capaz de abastecerse y enviar a los países afectados”.
Pilar de producción
Por último, el pilar “producción” consistirá en “invertir donde sea necesario” para reforzar las capacidades agrícolas de manera sostenible en los países más afectados.
En todas las regiones vulnerables de los países de África subsahariana, explicó el Elíseo, «el margen para aumentar la productividad de la agricultura es considerable, respetando evidentemente la agenda climática y de biodiversidad, con el fin de que los países africanos sean capaces de producir a largo plazo”. Además, añadió que “la iniciativa lanzada en febrero durante la Cumbre UE-UA a favor de las proteínas vegetales o incluso la Gran Muralla Verde, que es un programa de lucha contra la desertificación, responden necesariamente a las preocupaciones ligadas a la seguridad alimentaria”.
“En este pilar, se trata de aprovechar este periodo para catalizar las inversiones, para aumentar el poder de los grandes socios internacionales como el Banco Mundial, el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) y un cierto número de actores como los bancos regionales de desarrollo para invertir masivamente», subrayó París. La iniciativa FARM, añadió el Elíseo, también «tendrá como objetivo garantizar que Ucrania tenga acceso a insumos como las semillas, pero también al combustible para los tractores o incluso las piezas de recambio».