
Los veterinarios han reanudado las protestas contra el decreto de uso de medicamentos por considerar que genera más burocracia, les resta competencias e incluso pone en riesgo la salud de las mascotas.
La protesta ha tenido lugar desde las 10 de la mañana hasta las 12 h ante las delegaciones y subdelegaciones de Gobierno de todas las provincias de nuestro país, con el consecuente cierre de clínicas durante esas dos horas.
En las protestas se ha puesto el foco en que la normativa actual no respecta el criterio clínico de los profesionales del sector.
Las movilizaciones han tenido lugar en Cantabria, Navarra, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Zaragoza, Logroño, Madrid, Lugo, Sevilla, Bilbao, Taragona, Palma, Tenerife o Murcia.
Las razones de las protesta de los veterinarios
Según el colectivo, el sector de los medicamentos humanos y el de los veterinarios son completamente distintos. La enorme variabilidad de especies que atienden exige flexibilidad en la interpretación de las normativas, que permita ajustarse a la práctica clínica.
Además, la normativa europea indica que “los medicamentos se usarán según los términos de la autorización de comercialización”, pero ello no implica la interpretación tan restrictiva realizada en España. También argunentan que en el uso de los medicamentos veterinarios, muchas fichas técnicas están desactualizadas y aun así les obligan a ajustarse a ellas.
Asimismo, recuerdan que este colectivo ha logrado una reducción de más del 70% en el uso de antibióticos. A su juicio, PresVet es una imposición de nuestro país no recogida en la normativa europea. Apuntan también que la clasificación restrictiva de los antibióticos, la escasez de los de primer uso en los animales y la necesidad de realizar pruebas de sensibilidad, dificulta y retrasa la atención de los mismos.
Consideran que la actual regulación de los medicamentos veterinarios puede ocasionar importantes problemas de bienestar y salud animal
Por otro lado, consideran que la actual regulación de los medicamentos veterinarios puede ocasionar importantes problemas de bienestar y salud animal. Recuerdan que el 60% de las patologías infecciosas en personas derivan de los animales, por lo que limitar el acceso a tratamientos adecuados en salud animal también puede tener un impacto sobre la salud pública.
Los veterinarios han denunciado que se encuentran con desabastecimiento de medicamentos veterinarios en los puntos de venta autorizados y el sistema actual prohíbe la dispensación de medicamentos en los centros veterinarios.
Por último, han subrayado que «no se puede seguir legislando sobre veterinaria sin contar con los profesionales» .